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El sexo reduce la probabilidad de cáncer de próstata: la regla de las 21 veces

Juanele Villanueva

25/01/2026

"El sexo reduce la probabilidad de cáncer de próstata" no es solo un argumento digno de Barney Stinson. La evidencia científica respalda cada vez más que mantener una vida sexual activa tiene efectos positivos sobre la salud física y mental, especialmente en los hombres. Así lo concluye una revisión reciente de la literatura médica difundida por Europa Press, que recopila estudios de gran alcance y pone el foco en la salud física, el bienestar psicológico y la mejora del descanso nocturno.
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Durante décadas, la relación entre sexualidad y salud ha estado rodeada de mitos, medias verdades y recomendaciones contradictorias. Frente a esa confusión, la investigación científica empieza a ofrecer respuestas claras. Una de las más llamativas es la que vincula la frecuencia de la eyaculación con un menor riesgo de desarrollar cáncer de próstata.

El doctor François Peinado, urólogo y andrólogo especializado en salud sexual masculina, se apoya en un estudio publicado en 2016 por la revista European Urology. Resume en una frase que ha generado debate: Eyacular 21 veces al mes es beneficioso para la salud masculina, según la ciencia.

El trabajo analizó durante casi dos décadas a más de 31.000 hombres y concluyó que quienes tenían una actividad sexual alta tenían un riesgo significativamente menor que aquellos que eyaculaban entre cuatro y siete veces al mes.

 

La investigación, desarrollada en la Escuela de Salud Pública de Harvard, observó esta reducción del riesgo tanto en hombres jóvenes, de entre 20 y 29 años, como en el grupo de 40 a 49 años. Según Peinado, la explicación más aceptada es la hipótesis del estancamiento prostático, que sugiere que la eyaculación ayuda a evitar la acumulación de secreciones potencialmente carcinogénicas.

 

El sexo es bueno y reduce las probabilidades de cáncer de próstata en los hombre
El sexo reduce las probabilidades de cáncer de próstata

Los especialistas subrayan, no obstante, que este beneficio no debe interpretarse como una garantía absoluta ni como el único factor preventivo. La salud prostática depende también de la genética, la alimentación, el ejercicio físico y el seguimiento médico regular.

El sexo, además de reducir la probabilidad de cáncer de próstata, es bueno para la mente y para el sueño. La actividad sexual, ya sea en pareja o en solitario, desencadena la liberación de un conjunto de hormonas que influyen directamente en la regulación emocional y el descanso. Tras el orgasmo, el cuerpo segrega prolactina y oxitocina, vinculadas a la relajación y al sueño profundo, mientras se reduce la producción de cortisol, la hormona del estrés

 

Los expertos también indican que tardan menos en dormir y en llegar a una fase REM reparadora. Ese es un factor clave para la salud mental a medio y largo plazo. Este “cóctel químico” actúa como un analgésico natural, contribuye a reducir la ansiedad y puede aliviar síntomas depresivos leves, según la literatura revisada.

La abstinencia no es 'tóxica'

Otro punto de debate es la relación entre sexualidad e inmunidad. Los especialistas apuntan a que mantener relaciones sexuales una o dos veces por semana puede aumentar los niveles de inmunoglobulina A (IgA), un anticuerpo fundamental frente a infecciones respiratorias y digestivas. Aunque no se trata de un remedio infalible, sí refuerza la idea de que el cuerpo responde de forma positiva al sexo.

Con todo, los expertos inciden en evitar el alarmismo en torno a la abstinencia. El doctor Miguel Montalvo, urólogo especialista, recuerda que no eyacular durante periodos prolongados no “intoxica” el cuerpo. Los espermatozoides que no se expulsan son reabsorbidos de manera natural por el organismo sin causar daños.

el sexo es bueno pero no es una vacuna mágica
También se recomienda seguir hábitos saludables

Tampoco la creencia de que un mayor volumen de semen, asociado a la abstinencia, implica necesariamente un mayor placer sexual. Las revisiones académica no avalan una relación entre cantidad eyaculada e intensidad del placer. Esta depende de factores psicológicos, emocionales y relacionales mucho más complejos.

Los especialistas coinciden en que la sexualidad debe abordarse de forma integral, sin convertir la frecuencia en una obligación ni en una carrera de números. El cuerpo masculino dispone de mecanismos de autorregulación eficaces y la eyaculación es uno más.  El sexo es bueno y reduce la probabilidad de cáncer de próstata, pero siempre cuando se vive con naturalidad y sin dogmas y de forma consentida.