Desde entonces, el Gobierno ha insistido en que la transición energética no está en cuestión, pero que necesita adaptarse a una red más compleja. “Es irresponsable culpar a las renovables del apagón”, señaló recientemente la ministra Sara Aagesen, subrayando la necesidad de reforzar la red y digitalizar los sistemas de control.
Expertos en energía recuerdan que España ya supera el 50% de generación renovable en varios meses del año, y que ese avance exige una infraestructura capaz de absorber la variabilidad del viento y el sol. De no hacerlo, advierten, podrían repetirse desequilibrios que desemboquen en cortes parciales o regionales. La digitalización del sistema y la gestión inteligente del almacenamiento se presentan como soluciones urgentes para evitar otro colapso.
El sistema español no está en peligro inmediato, pero necesita adaptarse rápido a un nuevo escenario energético. Evitar un nuevo riesgo apagón España dependerá de la coordinación entre el operador, las eléctricas y el regulador. Y de que la transición verde avance sin que se apague la luz.