En los últimos años, el presupuesto sanitario ha crecido menos que las necesidades reales del sistema, lo que ha provocado una saturación de los servicios y una menor capacidad de control interno. Este déficit estructural, advierten, habría facilitado que un error burocrático se convirtiera en una crisis pública.
La situación se agravó cuando se conoció que la mayoría de los errores se concentraban en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Desde el Parlamento andaluz, tanto el PSOE como Por Andalucía exigieron responsabilidades políticas inmediatas y una auditoría externa del fallo en el cribado de cáncer de mama en Andalucía.
Hernández, que inicialmente descartó dimitir argumentando que “sería lo fácil”, terminó presentando su renuncia una semana después.