El proyecto de renaturalización en Europa nació en los años 70, cuando el país drenó parte del mar del Zuiderzee. Lo que iba a ser una zona industrial terminó convertido en un santuario inesperado; los gansos colonizaron el terreno y su impacto ecológico creó un ecosistema rico y dinámico con humedales fértiles, cañaverales y zonas de anidación. Esto también tuvo efecto en cascada que atrajo a otras especies de aves e insectos.
Por el crecimiento de la vegetación cuando las aves migratorias se iban, los gestores, el biólogo holandés Frans Vera que luchaba por los derechos de la naturaleza, intordujo grandes herbívoros en los 80. Llevaron 32 bovinos, 18 caballos y 44 ciervos.
El objetivo era dejar que la naturaleza se autorregulara. Sin alimentación artificial, sin control de población y sin intervención humana. Durante años, el modelo fue admirado y exportado.
BBC Future describe aquella etapa como un símbolo del rewilding europeo, un experimento pionero que inspiró proyectos desde Reino Unido hasta España.