La denuncia pone sobre la mesa es incómoda cuestión. Según la organización, permitir que este tipo de instalaciones se levanten sin los informes obligatorios sería abrir la puerta a una “normalización de la destrucción de hábitats prioritarios”.
Para algunos expertos, hay margen para el equilibrio. Pero ese equilibrio pasa por respetar los procedimientos: estudios ambientales, participación ciudadana y planificación a largo plazo.
Mientras tanto, el turismo sigue disparado. Agosto de 2025 cerró con más de 11 millones de turistas internacionales en España, una cifra récord según el INE. Y el sector activo no se queda atrás: cada vez son más los viajeros que buscan experiencias intensas en plena naturaleza.
Pero ese mismo interés puede convertirse en problema si no se gestiona con responsabilidad. La saturación de espacios naturales, el ruido, la alteración de hábitats y la masificación son efectos que ya se han documentado en lugares como los Picos de Europa o los Pirineos este verano.