La práctica de alimentación forzada consiste en obligar a patos y ocas a ingerir mediante tubos hasta dos kilos de pasta de maíz al día durante sus últimas semanas de vida, para provocar un hígado hipertrofiado de hasta diez veces su tamaño normal. Según informes de activistas, esto afecta a más de un millón de aves al año en España y figuramos entre los pocos países europeos que aún permiten esta práctica.
Verdes Equo además pide la reducción de las macro-explotaciones ganaderas. El modelo de las macrogranjas no tiene beneficios para generaciones futuras y genera contaminación, acuíferos envenenados, malos olores, el deterioro de la salud en los pueblos.
En este sentido, la PNL propone reducir a la mitad la producción industrial de vacas, cerdos y pollos para 2030, aplicar moratoria a nuevas explotaciones e incentivar la ganadería extensiva. Estas medidas forman parte de un modelo más justo, ético y sostenible, que también viene acompañado por un cambio en el consumo y fomentar legumbres, hortalizas y dietas más saludables.
El vínculo entre el modelo ganadero intensivo y el medio ambiente es rotundo. Estudios muestran que la producción mundial de alimentos representa una parte sustancial de las emisiones de gases de efecto invernadero y del consumo de agua.